La calidad migratoria define qué puede hacer legalmente una persona extranjera en el Perú. No es un trámite formal: condiciona si puede trabajar, por cuánto tiempo puede quedarse y qué necesita para renovar.
Las más frecuentes
Las calidades de trabajador, inversionista, familiar residente y estudiante concentran la mayoría de solicitudes. Cada una exige documentación distinta y tiene plazos de permanencia propios.
El error más común
Ingresar como turista y luego intentar trabajar. La calidad migratoria de turista no habilita a realizar actividades lucrativas, y regularizar esa situación después es más caro y más lento que haberla planteado bien desde el inicio.
Los plazos mandan
La residencia temporal se renueva antes de vencer. Una prórroga presentada fuera de plazo genera multa por cada día de exceso y complica cualquier trámite posterior, incluida la salida y el reingreso al país.
Para empresas
La contratación de personal extranjero suma una capa adicional: el contrato de trabajo debe aprobarse ante la autoridad de trabajo y respetar los porcentajes limitativos, salvo que aplique una exoneración.